viernes, 24 de agosto de 2012

Poemas de Jorge Dominguez Scholz



Los poemas de Jorge Dominguez  Scholz llevan indiscutiblemente el signo Beckettiano de la sombra, transitan entre el deslumbrmiento oriental y el malditismo Paneriano; la vida es una flor ensangrentada que agoniza en los basurales del mundo,  una barca que cruza sin retorno el infierno; poesía con sello confesional que va desde la ternura al desgarramiento es la que nos muestra Dominguez; aunque no ha publicado aun, es una joven figura de la poesía peruana que aparece en este segundo decenio del siglo XXI.




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A veces me pongo a bailar solo entre tanto muro de cemento

entregado a mi suerte sin mas remedio.

A veces me quedo sentado en la litera, pensando,

intentando recordar alguna melodía

para pasar el tiempo

hasta que llega el instante de acercarse

Hacia algún ángulo del calabozo donde pueda dar el sol.
 
 
 
 
 
 
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Te sientas en el silo y de tu ano salen vísceras y vísceras,

Te descompensas,

Te preguntas como puedes soportar tanto frío,

Tantos golpes,

Tanta injusticia,

Tanta muerte.

Te preguntas a donde se fueron tus sueños de niño por ser soldado.

Te preguntas porqué el régimen te traicionó,

Porque te quedaste sin amigos,

Porque el ser humano es tan bueno que te da tres comidas al día y hasta cigarrillos

Faltando pocos días para matarte.

Donde esta mi mujer, donde mis hijos,

Donde esta mi madre,

Aquí solo la luna,

El pavimento,

Y el brillo, ese tenue brillo como de luz en el suelo,

Que te mantiene con vida hasta el postrimero minuto,

Nadie sabe como, ni porque.








Parque de Kyoto o de la urbanización La Castellana, Surco, primavera de 1999.




No había nada mejor

Que echarnos sobre la hierba

Nada mejor

que poner en el walkman

la música del viento.

El honor estaba

en las flores blancas.

En el aire,

en las hojas.

Más estallaba el jazmín

que los crepúsculos.

Después de caminar junto a ti,

Sobre el pasto,

Me gustaba ver las nubes, y sus infinitas formas.

Luego de este amor,

Puedo echarme a las lenguas de fuego

de cualquier nido de muerte.

No había nada mejor

Que echarnos bajo los árboles,

Sobre el pasto.

Nada mejor

Que poner en el walkman

La música de un estallido al despegar de los pilotos de la armada

Sobre el fuego de una gran guerra

Y esperar

que las hojas más hermosas

se posen en nuestros pies.

Luego,

tomarnos de las manos,

en silencio

observando el caer de las bombas

sobre la ciudad

Como si se tratase

de globos de colores

que nos traen felicidad.






Suburbios de Tokio.



Sobre la grama celeste

Frente a la gran aurora

Con una brizna de hierba en la boca

Te conté que te amaba

mientras pequeñas mariposas blancas

Llenaban los macizos de flores

las mismas que solían volar sobre nosotros

cuando pateábamos la zarza

entre pálidas polillas,

cuando descubríamos

el escarabajo de la rosa



 
 

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Mercenarios del amor, de la política, de la guerra,

de la paz, de la moda,

infiltrados

entre los jóvenes:

Miren como nos besamos

Julie y yo

En este

silencioso parque.




Tarde.




Puedes golpearme.

A fin de cuentas,

Te dolerá más que a mí.

Fui feliz entre los arbustos y la luz.

Puedes echar esto a la basura como otras veces.

Fui feliz entre bates, mujeres, amigos, botellas de vino,

Atisbando momentos infinitos:

Lleno es el mundo de gracia.

No podrás quitarme esta inocencia jamás.






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Lo que ves es lo que eres.

Y nos echábamos en el pasto

a mirar el cielo.

Yo veía las nubes,

Algunas tenían forma de revólveres,

Otras de corazón sangrante,

Mientras mi nave caía lejos de allí.





2



En la cabeza de mi padre

convivían Hitler y Sigmund Freud.

Tiene el cabello azul

de los mares en tempestad.

Ahora está medio loco,

no desea salir de casa

y está ciego:

No distingue entre luz y oscuridad.

Lleva los anteojos

para encontrarse en la tierra gélida de su soledad,

y uno de los ojos desviados, inútil lastre,

como si hubiese sido congelado

en el momento en que avizoró

un perverso guiño de intimidad

donde no hay nadie

donde nadie está.






7



Siempre

lo amo y lo odio

como a mí mismo

o lo odio casi como lo amo,

que viene a ser lo mismo.

Odiar es una forma de amar

más salvaje, apasionada y violenta,

más pura que solo el deseo.

que la rabia virulenta.

Porque Dios echara aceites sobre su cabeza

que él ha rechazado

o jamás se dio cuenta de que fue tocado, enaltecido,

por eso lo veo como un elegido,

viviendo solo

en su infierno paraíso.






8



Ayer quedé pensando en ti,

prohibidamente

mientras mi mujer dormía.

Despejé mi cabeza de palabras,

quedó mi cerebro como un hueso remojado en vinagre,

blando, leve, disperso,

entre la luz y la oscuridad,

entre la tersura y los caminos

que me conducen a ti.

Quedé pensando suavemente,

una y otra vez,

en la poesía que es tu piel,

delicada cinta de pellejo

de cuerdas finas, sensitivas,

deliciosa lisura que bebo de tus relajos atrevidos,

de tus significados homicidas, de tu plexo, de tus críticos momentos,

de tus jadeantes movimientos,

de tu verbo sucio, glorificado,

Como las más sublimes y dulces campanadas del afecto.





29



Yo y mi padre nos amamos

como perro y gato.

Aquejados de ansiedad,

recurrimos a la fantasía del deseo.

Por eso te admiro padre,

me diste un derrotero

a pesar de la adversidad

y sus contratiempos.

a pesar del optimismo impuesto,

de la negación,

del rechazo de lo que es humano.

Porque nadie está contento de sus actos o palabras

nunca,

ni de sus obras,

así como tú conmigo,

al igual que yo contigo.

Así,

a fuerza de rebeliones,

He encontrado mi camino.

Si pudieras verla, padre,

rejuvenecerías,

abrirías los ojos a la vida,

darías más motor a tu habilidad para desechar

lo que ya es porquería.

Ella, padre,

te haría ver de nuevo el mundo.

No necesitarás abrir ningún libro para saberlo,

ni rebuscar en tus reconcentrados hemisferios,

Dios existe, es real y tangible su obra,

por eso a ella, la hermosa,

le tengo fe

y veneración.

Ella, padre, la más bella,

es más conveniente

que nuestras delirantes utopías.

Es mas linda, padre,

que la luz.








lunes, 19 de diciembre de 2011

Poesía de Fernando Chuquipiunta (Huancané, Puno)














CANTICO TERRENAL





Madre querida:
Al abrir la ventana
y al llegar el nuevo Sol
he escuchado tus palabras
parecidas al viento.

Las palomas del campo
trajeron en sus alas
las últimas canciones
que los pastores escribieron
en las abras y caminos.

Al escuchar tu voz
he vuelto a ser un niño
y me he visto entristecido
porque sé que no podré
ir a tu encuentro.

Sin embargo, reconstruyo
palabra por palabra
un mundo que cada día
cuesta mucho sobrevivir
en medio de tanta soledad.








INFANCIA

Voy a buscar al niño
que fui en estas calles
donde el viento a veces barre
las estrellas de las tardes
llenas de recuerdos.

A ese niño que veo
correr entre personas
que no conozco.
Un niño que tiene
la misma mirada que yo.
A veces juega
con los guijarros
y otros niños que llegan
al atardecer.


Corro hacia él
para abrazarlo y no sé
como es que desaparece
ante mis ojos
llenos de lluvia.

Ese niño soy yo
que todavía vive
en mi memoria.
Es él quien escribe
y me dicta estos poemas.









VERBO AÑORADO




Yo sé que más allá
en tu morada celestial.
Padre mío, ahora estás
caminando por rutas
que se diseminan
por luminosas laderas.

Salgo para encontrarte
entre bosques tropicales
y en los sueños fugaces
que hay en mí.
Más que un idilio
mi corazón te busca
donde las aves
se han diseminado
y no hay eclipse de la luna.

Padre valeroso,
envuelto en llamaradas
y el viento de la tarde.
Quisiste vivir mucho más
para ver a tu pueblo
caminando hacia el futuro.

Padre ejemplar
ahora beso tu manos,
tus encanecidos cabellos
y tu mirada que ilumina
las rutas que hay en el universo.






CATARSIS CÓSMICA



En los laberintos del tiempo
desaparecen los signos.
Se tornan más enigmáticos aún
en las praderas insondables
donde moran las magnolias
que se convierten en estelas
de invisibles astros.

Pero al fondo
en los límites del recuerdo
el fulgor del fuego
el amanecer de los días lunes
el secreto caudal de los ríos
el ulular del viento.
el vuelo de las palomas
el croar de los vertebrados.
Alguien busca todavía
los orígenes de la lluvia. P

En las infinitas noches
una persona que no conozco
camina sobre la escarcha
donde luciérnagas incandescentes
arden en labios de las flores
que permanecen incólumes
detrás de las nieblas del olvido.






Centenario del nacimiento de José María Arguedas








Entre diamantes


y pedernales


cunde la limpidez


del agua cristalina.



Sobre los ríos


profundos emergen


agonías interminables


del Rasu Niti.





¡Oh! José María Arguedas


acrisolaste con pundonor


Todas las sangres


del Universo.





Los cantos quechuas


revitalizan el sueño


del Pongo,


emanan del verbo


afligido el Orovilca.




¡Oh! Taita Arguedas,


los bramidos


de los pututos,los trinares


de las palomas


gravitan


los montes del Olimpo.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Poesía de Renato Felices (Perú)




Renato Felices (Lima, 1973) no es poeta, no cree en la poesía, no asiste a recitales, ferias del libro, ni nada que tenga que ver con aglomeraciones de gente, él no pertenece a este mundo literario, no entiende el aplauso ni añora el reconocimiento, vive recluido en algun punto de Chosica, leyendo y sobreviviendo, caminando anonimamente con un pucho en la boca, como le gusta; escribe para dejar rastros, solo para que quienes lo queremos sepamos que está vivo, si alguien lo ve por la calle avisenle que sus amigos lo buscan hace mucho.








Vegetando


Migraña, el sudor se escurre por mi cara

Ya no veo el ecrán de mis días
Mis mejores días

Solo veo reyes decapitados
Congresos infernales de cadáveres sin lengua
que no tuvieron la oportunidad de hablar

De decirle a dios lo que se merecía

En esta cama de pétalos negros
Y de laberintos seminales

Abandono mi existencia

Incubos y Súcubos celebran mi deceso

Me hacen soñar con sangre y risas
Mientras duermo

Organizan mi proceso onírico a su antojo
Discurren, deciden, toman decisiones

Tengo fracturada una extremidad inferior de mi alma

La costilla flotante de mi cuerpo sutil

miles de gendarmes hechos de polvo negro me asfixian

hacen inútil mi nariz y mis pulmones


una halo sale de mi cuerpo y avanza y avanza hacia el infinito.










Cordura




Ya no quepo en mí
Será porque ya no tiemblo al ver una rosa

Hasta la palabra más sana me rehuye

Ya no escucho mi voz
Ni al eco que la destruye

No quiero ser un cuerpo violado en medio de la ciudad
Una marioneta estupefacta y sin vida

No conozco a dios
No me han caído sus lágrimas, ni su sonrisa

Soy un desalmado sin culpa de serlo
Un transeúnte hacia el infierno
Una escalera ensangrentada
Un polígono sin forma

Ese soy yo, loco y cuerdo.





Zona de daño





me rompí la vida
caí en el esófago del miedo

me volví turbio y ajeno
recogí flores negras

descendí a la pulpa de la muerte
y cuando quise regresar
ya era demasiado tarde

Q.E.P.D mi vida













Humano - víscera, resto del día
fractura de algún error

olvido de dios
recuerdo del demonio

no resucites el extremo de tu maldad
ahoga la pena matándote

humano
ganas no te faltan de seguir haciendo daño.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Carlos Barbarito (Argentina)





Cenizas del mediodía del poeta argentino Carlos Barbarito(Premio de poesía editorial Praxis 2009) encierra en sus páginas la fugacidad de episodios nostálgicos, el acto final como una posibilidad siempre latente, mostrado como el permanente discurso de alguien que observa el tiempo como una mancha difícil de borrar, la levedad de todos los espacios y astros con los que se conjuga la existencia son una muestra de que estamos vivos, pero vivos de qué?, de recuerdos, de penas; las preguntas dentro de estas páginas son disparos al aire que no encuentran destino, el discurso se vuelve un ave que gira en círculos concéntricos buscando su nido, al final, descubrimos más preguntas que certezas, los devaneos ante la posibilidad de no hallar lo que se busca conlleva al yo poético a la negación de todo lo que se plantea; las palabras se encofran, los caminos se hacen inaccesibles.














Adiós a un sueño, no se hace




en la piedra el Paraíso, no hay espacio para el fruto;



quién almorzará ahora si lo que irrumpes



la noche, manteles sucios de ceniza.



Adiós al pan, al sabor de otra bocaen la boca



propia, al deseo de cebada y centeno,



plano que se inclina para que rueden,



esposados, palabra y cosa, hacia el abismo.



En qué dialecto, por qué gracia,



a través de que mecánica:



si ahora viera tu rostro,



cualquier rostro,lo creería mancha, error de un supuesto Plan



que debiera ser blanco sobre blanco.



Hay sangre, verdín, torpeza,



crimen que no se oculta,



vulgar locura de marino ebrio,



Fuego de San Telmo visto por un instante



desde alguna dársena a la que abandonaron,



hace mucho, los pájaros. Adiós



a la topografía, al número primo,



a la balanza, a la señal en el cielo o la tierra;



ya no vendré, no vendrás,



no lloverá ni hará buen tiempo,



todo será imposible, la voz dirá no ha lugar,



y no habrá lugar alguno.



















Todo comienza cuando no hay perdón,



ni salida hacia una claridad



al final del pasillo, con una mano débil



que apenas puede aferrarse al pasamanos,



cuando es tarde y nadie riega



el jardín olvidado por la lluvia,



las palabras arden sin humo



en los invernaderos vacíos,



todo se desata cuando el porvenir



se disipa, el presente se disipa,



las caras, aún las más amadas, se esfuman,



cuando la exploración acaba en el desierto,



todo se inicia cuando no queda follaje,



ni vuelo de ave, ni panes,

en el más crudo invierno,



en la más cerrada castidad,



en las ruedas hundidas en el barro,



en el desmayo de la invención,



en el fracaso del cálculo,



en la ceguera, en el exilio,



cuando sólo nos miran los animales, las estrellas.


















But what his mother was returns and cries on his breast.



Wallace Stevens, World Without Peculiarity.







Ahora que todo sucedió, ¿dónde



reencontrarla que no sea abajo y en lo oscuro?



Hablo y pregunto hacia el vasto dominio subterráneo,



responde por ella el consuelo,



que vale menos que una hoja seca,



una rama seca;¿cómo pensarla ahora, cómo asumir



esta hora que sobrevino a la hora desnuda y ciega,



cuando todavía hay quien augura resurrección



bajo bandadas que extravían su rumbo



y se precipitan? ¿Dónde



para ella el alimento prometido,



fulgente y constelado, el andar veloz,



sin tutela, hasta el mar primero,



el idioma último, su anchura, aliento y médula?



Lo sé, soy humano y todo se volvió remoto,



inhumano, por más que me prodigue



hay una flamante y desconocida especie

que, por frío y abandono, no me justifica;



¿qué acude en este momento a peinarla,



a salvarla del rocío, el hambre?



Imagino: recién llegó y tiembla,



no sabe todavía ni deletrear



eso nuevo que la acoge, pliegue



dentro de pliegue, vibración incesante que reposa;



¿qué es este abril que concluye,



que no me trae como antes oro en espejo,



breve calor que se adormece



a salvo de compás y atributo,



por qué debo ahora cargar con aceite

las lámparas para que iluminen,



respirar para no ahogarme,



girar la llave para que la puerta se abra?




AHORA QUE TODO SUCEDIÓ, ¿DÓNDE..?

TODO COMIENZA CUANDO NO HAY PERDÓN...

ADIÓS A UN SUEÑO, NO SE HACE..

jueves, 27 de octubre de 2011

LA POSMODERNIDAD EN EL PEZ ALADO DE KATERIN LAZARO AGUILAR





Las nuevas búsquedas estéticas han llevado siempre a los escritores a mirar más allá de lo que existe; los jóvenes poetas mergulhan en las futuras vanguardias como una forma de eternizarse, nada hay fuera de ellas se atrevió a decir el gran Paul Valery, pero fue él quien también dijo no hay nada nuevo bajo el sol, refiriéndose a que todo está hecho, establecido; y son justamente los jóvenes quienes acercándose a las actuales herramientas de este siglo, a través del mundo virtual, exploran y reinventan nuevas formas artísticas, como es el caso del reciente auge de la "Poesía visual" o la Performance.


Y es que en tiempos donde la palabra escrita como forma poética de expresión parece no alcanzar, la imagen cobra otra vez importancia no solo en el arte de la poesía sino también en el difícil arte de vivir.

A comienzos de este nuevo siglo donde las utopías parecen escasear y se conmemoran episodios sangrientos como el del once de setiembre, celebrado por televisión a todo color, haciendo de nuestro mundo una cultura de la muerte con el agregado del odio étnico que parecía desterrado de estos tiempos y la paranoia colectiva, indiscutible sello de esta era, nos hacemos quizá una pregunta, hasta que punto va a llevar el ser humano su sed destructiva?


En el afán de darle una interpretación a la conducta del hombre moderno hemos investigado colectivamente en la psique humana, Freud pensó que el diagrama humano se descifraba a través de su desarrollo psicosexual, Jung en el rizoma del inconsciente colectivo encontraríamos las respuestas arquetípicas a su interpretación ser humano - sociedad; hemos ido incluso más allá, convirtiendo al hombre en un sujeto que basa sus actos en solo estímulos e impulsos eléctricos, o en aspectos metafísicos que involucran verdad y fe.

Cada hombre o mujer es un libro abierto, un poema inconcluso que camina por la calle, como diría Vallejo “con su cigarro contratado y su dolor de bolsillo”, algunos tienen la fortuna de poder plasmar sus historias en cuartillas, como es el caso de Katerin Lázaro Aguilar, quien encuentra en el poema una forma de entender el mundo en el que habita; desde su yo poético Katerin pergeña las memorias de un personaje de estos tiempos postmodernos, una figura caótica, minúscula, soñadora, trastornada, herida, hastiada, quizá por el peso de la vida cotidiana, violenta y patologizante, una vida cada vez mas deshumanizada, donde el hombre se ha transformado en un producto desechable, donde cada vez más se categoriza a las personas por color de piel, rasgos, estatura, procedencia, etc., donde desaparecen las ideologías y se cuestionan las religiones ; ante esta avalancha de hechos Katerin ha construido un yo poético tal vez a imagen y semejanza con el que pueda puede sentarse a dialogar cerrando sus ojos para no ver todo aquello que le produce nauseas; el dialogo es más bien interior, produce reflexiones casi siempre tanaticas sobre la vida; una muchacha que camina por los abismos de la depresión y coquetea con el suicidio como una forma de escape (ya sé que la vida es abismo, que la vida es caída) pero esta es la historia que se repite como una vieja película en estos tiempos y que conocemos harto, aquí nos detenemos para preguntar: cómo una joven puede llegar a tener concepciones tan grises de la vida, hasta donde nos pueden llevar los estertores de un mundo enfermo(la vida es una celda con piel de otoño) donde el yo lirico pareciera abandonar todo acto de fe (guarda en el zapato el opio de la esperanza) por que el opio aquí es el dios negado para la poeta y son estos versos que me hacen recordar aquellos del poeta maldito Arthur Rimbaud cuando decía “Pedro renegó de dios, hizo bien”, cuando ella escribe de manera imprecatoria(si dios existiese, oh si existiese) como buscando en aquella duda alguna culpa divina para todos los males de la tierra. La vida se parece a un pozo donde todos debemos agitarnos como única manera de salvarnos, de no caer en las redes de la soledad y la locura; las respuestas a nuestras interrogante salen a la luz de manera natural, solo basta dar una ojeada al mundo para darnos cuenta que la basura ya no se esconde debajo de la alfombra sino que se muestra, se le da nuevas formas y se nos alimenta con ella. Todo esto basado en una microfisica del poder que limita y controla los aspectos de orden psíquico y social.


"Digamos/que nunca amaneció /es por eso que ahora divagamos/en la hoja en blanco" dice el yo poético y ante ello cae una guadaña sobre el cuerpo del poema, sobre la nada, que es la misma poeta, presa de su creación, navegando por aquel espacio en blanco, como un objeto no complementado, como un deseo lacaniano no saciado, sobre la atroz narrenschiff de Brant, llevándose consigo todos sus miedos, porque el poema es siempre un cuerpo al que hay que vencer, al que hay que doblegar o por el que uno se doblega, “hacer de mi cadáver el último poema” decía el trastornado y genial Leopoldo Maria Panero desde el psiquiátrico de Mondagón, y Artaud preso de su genialidad en rodez afirmaba que el acto de escribir es personal y vacío. Son estos los paralelos con los que lucha la poeta que converge a ratos en el simbolismo y en otros en la ternura "danzamos/dibujados /en las mágicas dunas". En ambos casos existe una búsqueda en la escencia humana, en emparentar al arte con la realidad y no con una simple aproximación fantástica de ella; entonces en estos tiempos el poema y el poeta terminan siendo uno, una simbiosis natural donde ya no se sueña sino se denuncia, donde no se fantasea sino se describe una realidad especifica.

Creo que no hay que dejarnos atrapar solo por el aspecto lúdico de los poemas de Katerin, con aires caligramaticos al estilo Apollinaire, aunque los textos son breves y muestran un lenguaje en ocasiones enmarañado creo que encuentran la forma de hacer valer su expresión a través de estas formas ya trazadas.

Katerin pertenece a una generación de poetas que escribe desde la angustia, donde los paralelos poéticos abundan, donde los referentes literarios se desmoronan, sin embargo a pesar de todo se siguen escribiendo libros , se sigue creando poesía, hoy más que nunca el arte y la vida no deben desligarse una de otra, a pesar de que las bases morales y éticas parecieran haberse trastocado completamente, a pesar que pareciéramos asistir en carne propia al fin de los tiempos, el artista de este tiempo se ha dado maña para hacer de su mundo un último acto poético.

Raúl Heraud

Toulón - setiembre 2011

martes, 27 de septiembre de 2011

Poemas de Sally Crabtree (Reino unido)

Poeta de diversos matices, rockera y performer; siempre va mas allá del texto; el poema es para ella un objeto, una instalación, un acto de ensamblaje complementario a su imaginería artística;Sally es una figura que eclipsa cuando sube al escenario; a continuación los dejamos con algunos de sus poemas.




Performances




Instalaciones: Cabina de teléfonos que deja
mensajes en forma de poemas




Poemas enlatados


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Fragmentos


1.
Tiempo como un rio
por siempre moviéndose
por siempre en un sitio


2.
Eres así de frágil
como barco de papel
flotando por esta corriente de vida
pero recuerda tus sueños son mas frágiles todavía
como alas de mariposas
aun mira como vuelan!


3.
Deja algo detrás

de belleza

aun si es solo tu sonrisa
para
la luna es la sonrisa
del cielo
y
ilumina nuestra oscuridad


4.
Que es poesía?

es un susurro en una disco
pero algunas veces
hay una persona ahí quien puede leer los labios
y te responden (vocaliza estas palabras)
“te gustaría bailar?”



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(arbusto de mariposas)


poemas vienen a mí como mariposas
yo solo tengo que usar la magia
sobre mi y convertirme en arbusto de buddleia
eso es todo
así de fácil

a veces
sin embargo, uso la magia en mi y he llegado a ser un pared de ladrillos.

Me encojo de hombros como disculpa pero el gesto se pierde
en los que se encuentran a sí mismos
ven cara a cara conmigo.

Pregunto por qué
ellos no solo saltan como esos vecinos
nosotros tuvimos (chino) quien podía saltar
sobre una pared tan alta
desde sus rodillas dobladas…
un día
ellos desaparecieron.

A veces,
uso la magia en mí
y me he convertido en un pozo lleno de monedas tristes
aquí viene una “splash”
tiradas por las manos de un niño gordo
que no necesita monedas para pedir deseos
que le dio una madre
quien si las necesita.

a veces
uso la magia en mí y me transformó en una alfombra y susurro “vuela!”
pero así dependa o no de ti
a veces
uso la magia en mí y me he convertido en el cielo
y soy interminable
pero no sé cómo empezar a decirte esto.

y a veces
uso la magia en mi
y quién lo iba a decir, me he convertido en mi misma
me siento en la pared, con una moneda en mi mano
en mis ojos esta el cielo
a mis pies la alfombra en la cual hay una nota

arrugada
la levanto

y dice
soy una mariposa
he usado la magia en mí y me he convertido en este poema

léeme

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Cenizas de mamá


Mientras caminábamos hacia el esparcimiento
de las cenizas de mama
le dije a mi pequeña niña

espero tener su corazón
eso si…
añadí, puedo tener su rodilla
o su nariz…

”..o su..” ella sonrió, pero no lo dijo
sabiendo
de alguna manera, a la tierna edad de 6 años
que este no era el día de ser impertinente
y
estaba tan contenta
de tenerla ahí
esa pequeña parte de mi
que fue de mama
tan pequeña
tan crecida, parándome en esa colina.

esparcimos en turnos
mama en el paisaje
y
cuando vino a mi susurré
“por favor hazlo en el corazón que estoy sosteniendo”
mientras
metí mi mano
dentro de esas rudas cenizas
como opuesto a la suavidad
que tenía su piel
como
vida es a la muerte.
las arrojé al aire, donde
ellos capturaron la luz del sol y volaron.

Camino a casa, pude sentir cenizas
bajo mis uñas
y
aun cuando me los cepille, todavía las sentía
mi pequeña niña, aunque grande
todavía es sabia
todavía inoportuna y en mi mano aun
es
el corazón que sostengo.


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A la melodía de:”thats the way i like it”


1.

Así
ellos aterrizaron en su mente
ella transformo sus pensamientos en mariposas
y
ahí ellos descansaron

hasta que ella habló
y sus labios llegaron a ser el cielo
podías verlos revolotear ahí
un vals sobre el aire
su respiración
la cual soplo
esas palabras con alas
hacia
los horizontes lejanos
de un silencio
tan claro
que palabras y pensamientos
tan solo
desaparecieron

2.

Todo está en silencio, como un regalo

ella
lo sostenía y lo abrió
y allí encontró (y sonrió - qué cielo!)
una red
para cazar mariposas

3.

La siguiente vez

antes de que tengan una oportunidad

de ir en puntillas en su mente
y bailar
ella atrapo sus pensamientos
y los dejó ir
entonces
eso aquí arriba (golpea su cabeza) nunca lo sabrá.

Y estará lleno de pensamientos
no más
solo será una pista de baile de bienvenida
del cielo sin final
vacio
ella caería en sus brazos, claro que sí.


4.
y baila con estrellas

y baila con luz
ella baila con vacio esa noche

y ella está llena de eso

como su red

nunca nadie

bajo el sol que nunca se oculta
de una bola de espejos que giró
ella bailó dentro de su mente y ahora
ella esta danzando detenida así es como la encuentro aun

la encuentro
aun


*
despierta a un sueño


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Una canción poema


Sé un sueño y despierta para encontrar quien eres

sé la noche y deja que tus pensamientos sean estrellas
sé el riachuelo de una montaña y siente lo que caerá
sé el mar ahora que es como tenerlo todo

sé el inacabable cielo, sé libre
si toma 100 años, solo atrévete a ser

todo lo que un poeta quiere es enamorarse de sus palabras
a la vez que caen de sus labios sobre la pagina
que has abierto solo porsiacaso
y allí ellas danzarán
hasta que el libro sea cerrado
y en la oscuridad estarán quietas
y calladas como una piedra
como personajes de un cuento de hadas esperando por la
princesa
para despertar

y tal vez pasarán 100 años antes de que abras
esa pagina
antes que el beso de tus ojos vuelvan a la vida esas palabras
pero aun ellas bailan
exactamente como estaban
con la esencia adherida de un sueño
eso es todo lo que un poeta quiere…

sé una caída de rio, la quietud moviéndose en ti
sé un pájaro y sé el que voló

sé un árbol y toca los cielos cada noche
sé el amanecer y encuéntrate lleno de luz

sé el interminable cielo, sé libre
si toma 100 años solo atrévete a ser


* Traducción del inglés : Carlos Alberto Cárdenas


lunes, 19 de septiembre de 2011

Cartas desde la azotea de Domingo de Ramos




Cartas desde la azotea de Domingo de Ramos (Editorial Mesa redonda -2011), es una mirada interior a los deseos y reclamos de un hombre que ha sido volado en mil pedazos por la postmodernidad, y que desde su infranqueable atalaya diserta sobre los males del mundo, que son sus propios males; este hombre que sobrevive a sus guerras, observa como un vouyerista, con asombro y desconfianza la purulencia de los días, las caídas de Dios, los amores corrompidos; cada mañana o cada noche se convierte en el único testigo de una guerra nuclear librada en los techos de una ciudad abovedada por la tristeza, el hambre y la desigualdad, en un lugar que puede ser Lima Basora o California, desde allí resiste o se entrega al decadente ejercicio de escribir cartas que no parecieran tener otro destino mayor que el de dinamitarse a sí mismo.




16.



Escritos desde la azotea, 29 de mayo, 06:40




He pintado una escena de una guerra rupestre en mi carpa curvado como un animal de museo con escamas sin sexo y asqueroso en estado plano moviéndome lo innecesario o lo necesario según me dictan las sombras según me dicen los oráculos y los días que llevo atrincherado y sin forma como un laberinto de humo

Alá viaja en mi pecho sonajeando mi alma Pronto llegará el incierto árbol que abobará mi cabeza o el impío que será el que me acerque al señor Estoy en posición siento el escozor de la arena en los ojos y eso no hace más que convencerme de un último ruego Me inclino al oeste desde donde viene la gloria El Edén ya me espera





17.



Cartas desde la azotea, 30 de mayo, 01:05




Fatwa

La vida no es más que una sombra errante

De día o de noche es lo mismo

Sólo se inquieta como pájaro a los disparos

A los aullidos de las casas donde penan

Un brazo un dedo un ojo por el que se reflejan

Los techos chamuscados la línea clara

De una media luna

En la taza del moribundo